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En el marco del proyecto PowerLines4Birds, se prevén controles periódicos de las líneas eléctricas, que se realizan en las cuatro épocas fenológicas más importantes para las aves: reproducción, dispersión, migración e invernada. El seguimiento de las líneas eléctricas sirve para identificar los riesgos que estas representan para la avifauna y evaluar la eficacia de las medidas de conservación aplicadas, como el aislamiento de los cables y la instalación de señales en las líneas. A través de los monitoreos, los equipos pueden cartografiar los incidentes de mortalidad por colisión y electrocución, con el fin de identificar y proponer la corrección de las líneas eléctricas peligrosas para las especies objetivo del proyecto. Los monitoreos consisten en recorrer a pie kilómetros de líneas eléctricas en busca de indicios de mortalidad de aves que indiquen colisión y/o electrocución de las mismas con las líneas eléctricas. Posteriormente, y dependiendo del estado y tipo de indicio encontrado (cadáver, huesos o plumas), se procede a su identificación en el campo o en la oficina utilizando guías, tablas, claves e incluso una calculadora en línea para ayudar en la identificación. Todos los datos recopilados se registran en una base de datos del proyecto que se comparte entre el equipo y sirve de ayuda para la toma de decisiones. 

Con intervenciones en 14 Zonas de Protección Especial (ZPE) en Portugal, la LPN, la SPEA y Quercus comparten esfuerzos en la supervisión de las líneas eléctricas de norte a sur del país. En esta época del año, los monitoreos corresponden a la temporada de dispersión (mayo a julio) de las aves. En el sur, durante este periodo, la LPN ha garantizado el monitoreo en cinco ZPE: Mourão/Moura/Barrancos, Valle del Guadiana, Piçarras, Castro Verde y Costa Sudoeste.

En los últimos tres meses (mayo, junio y julio), el equipo de la LPN, junto con voluntarios,  ha supervisado unos 61 km de líneas eléctricas y 270 postes, pertenecientes a 23 líneas eléctricas. Durante estas acciones, se identificaron 21 registros de mortalidad de aves, la mayoría (17) por colisión. 

Este trabajo cuenta con la inestimable ayuda de voluntarios y becarios que nos han acompañado desde el inicio del proyecto. Durante este periodo contamos con la compañía de los voluntarios: Niklas, Mariana T., Jéssica, Miguel, Joana, Mariana A., Luís, Vitor y Fernanda, a quienes no podemos dejar de elogiar, dadas las condiciones a veces exigentes que se dan, ya sea por el calor o por las innumerables vallas que hay que superar, su colaboración marca la diferencia.

El seguimiento realizado por Quercus entre junio y julio, que abarca parte de la época de dispersión de los juveniles, dio como resultado unos 98 km de líneas eléctricas recorridas, que abarcan 225 postes eléctricos. De estos, 40 km ya se han corregido con medidas anti-electrocución y anti-colisión. Las ZPE objetivo de estos monitoreos fueron el Tejo Internacional en Castelo Branco, Veiros en Estremoz, Vila Fernando en Elvas y Campo Maior.

Las altas temperaturas obligaron a adoptar un horario diferente al habitual, comenzando más temprano por la mañana, pero dejando la tarde libre para el merecido descanso. Una vez más, el apoyo de los voluntarios es de gran ayuda en estos monitoreos, ¡así que muchas gracias a Alice, Mariana y Henrique!

En total, durante estos dos meses de prospección, se registraron 11 casos de mortalidad, 6 por electrocución y 5 por colisión.

 

SPEA supervisó unos 26,75 km de líneas eléctricas sin corregir en dos Zonas de Protección Especial (ZPE) en Trás-os-Montes —Douro Internacional y Vale do Águeda y Vale do Côa— y solo registró 1 electrocución y 3 colisiones, lo que demuestra una incidencia reducida de situaciones críticas en estas áreas. Este trabajo solo fue posible gracias al esfuerzo de nuestro becario Nacho y de los voluntarios Alejandro y Matilde, que recorrieron el accidentado terreno de la región y soportaron altas temperaturas para garantizar el éxito de la supervisión. 

El proyecto LIFE PowerLines4Birds está cofinanciado por el Programa LIFE de la Unión Europea y tiene como objetivo reducir el impacto de las líneas eléctricas por electrocución y colisión en la Península Ibérica, para siete especies prioritarias de aves altamente vulnerables a estas amenazas.

Los socios de este proyecto son la Liga para la Protección de la Naturaleza (LPN), la Sociedad Portuguesa para el Estudio de las Aves (SPEA), QUERCUS - Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza, la Sociedad Española de Ornitología (SEO/Birdlife) y E-Redes.