Como analizamos en el último artículo, la coexistencia entre las líneas eléctricas y las aves de gran envergadura, como los buitres, las cigüeñas y las águilas, supone un reto complejo y constante. La electrocución de estos magníficos animales se produce con frecuencia cuando utilizan los postes como posadero y tocan, de forma simultánea, dos fases de la línea eléctrica o una fase y un elemento conectado a tierra, por ejemplo, el travesaño.
Históricamente, en Portugal, el primer intento para mitigar este riesgo consistió en aislar el conductor junto al soporte con cinta mastic autovulcanizante (1), extendiendo la protección 1,2 metros a cada lado. Sin embargo, esta solución demostró tener poca durabilidad a lo largo del tiempo y acabó llamando la atención de aves más perspicaces, como los córvidos, que intentaban activamente retirar este material. Las siguientes medidas de mitigación consistieron en la aplicación de diversos modelos de protectores de conductores (2 y 3). Sin embargo, se detectaron problemas técnicos en algunos de estos equipos que provocaron interrupciones indeseadas en la red eléctrica.
1 - Cinta mastic autovulcanizante
2 - Protector de conductor (manguito) (tipo 1)
3 - Protector de conductor (tipo 2)
La innovación de la solución combinada
El avance de los conocimientos técnicos y biológicos permitió superar estas limitaciones iniciales y culminó en el desarrollo de un método más sólido, denominado «Solución Combinada». Se trata de una técnica avanzada de aislamiento aplicada en soportes de media y alta tensión, concebida para recubrir las partes activas en tensión junto a los postes e impedir que las largas alas de las aves provoquen el temido cortocircuito. Este método debe su nombre a la combinación de diferentes capas de materiales aislantes con fijaciones mecánicas de gran durabilidad, lo que garantiza una protección continua de los conductores desnudos.
La instalación de este aislamiento compuesto sigue un procedimiento estricto y manual, que suelen llevar a cabo equipos altamente especializados en trabajos en tensión. La combinación perfecta de estos materiales es fundamental para evitar que los revestimientos se deslicen o sufran una degradación prematura debido a las filtraciones de agua y a la fuerte radiación solar. Su aplicación sobre el terreno implica los siguientes pasos:
En el marco del proyecto LIFE PowerLines4Birds, está previsto equipar 1820 postes con este tipo de solución que, en proyectos anteriores, ha demostrado una eficacia de alrededor del 90 % a la hora de mitigar el riesgo de electrocución. Durante el proyecto, la rápida actuación de los socios fue fundamental para intervenir en una situación de riesgo de electrocución. En 2025 se registró una elevada mortalidad en una línea eléctrica del Tejo Internacional, donde se identificaron varios ejemplares de grifos y otras aves rapaces, entre ellas el buitre negro. Por ello, se procedió a aplicar la solución combinada en los postes de dicha línea eléctrica, lo que la hizo más segura para la avifauna.
El éxito de la implementación de esta solución técnica no habría sido posible sin las entidades asociadas que forman parte de LIFE PowerLines4Birds. Estos conocimientos se han ido acumulando a lo largo de varios proyectos LIFE, así como gracias al trabajo continuo de una asociación pionera iniciada en 2003, la Comisión Técnica de Seguimiento de las Líneas Eléctricas y las Aves (CTALEA), que agrupa a E-REDES, el ICNF, la SPEA, Quercus y la LPN. Actualmente en su décima edición (Protocolo Avifauna X), vigente hasta 2027, este compromiso ha permitido financiar, aplicar y supervisar rigurosamente la eficacia de estas medidas de mitigación sobre el terreno. El proyecto LIFE PowerLines4Birds está permitiendo la implementación de estas medidas de mitigación a mayor escala y con un impacto más amplio, tanto a nivel geográfico como para la avifauna.